Patios, celosías y muros de inercia no son gestos formales. Bien reinterpretados, siguen siendo herramientas válidas para una arquitectura sostenible y saludable.
Cumplir la normativa no garantiza un edificio saludable, confortable ni resiliente. Diseñar más allá del mínimo legal es clave para una arquitectura sostenible y centrada en las personas.
Antes de visitar un terreno, analiza radón, hidrología, microclima e infraestructuras cercanas. Un diagnóstico previo mejora el diseño, reduce riesgos y evita sobrecostes en obra.
Aprende a interpretar archivos EPW para diseñar con datos climáticos horarios reales. Evita errores bioclimáticos, mejora el confort térmico y toma decisiones sostenibles con rigor técnico.